Durante una emotiva ceremonia, Hacienda San Ángel recibió oficialmente la placa que la distingue como nuevo miembro de Haciendas y Casonas de Jalisco. Este nombramiento confirma la solidez de una propiedad que ha sabido conjugar historia, hospitalidad de alto nivel y una identidad profundamente arraigada en el destino.
La distinción llega tras cumplir con exigentes lineamientos en materia de conservación patrimonial, infraestructura y excelencia en el servicio, criterios que definen a los proyectos de hospedaje que integran esta selecta asociación, reconocida por preservar el legado arquitectónico e histórico del estado a través de experiencias de alojamiento con carácter y autenticidad.
En el caso de Hacienda San Ángel, su incorporación se respalda en una trayectoria consolidada dentro del segmento boutique, así como en la obtención de la Llave Michelin durante dos años consecutivos, un aval que subraya la consistencia y calidad de su propuesta de hospitalidad.
El reconocimiento fue recibido por Paula Castaneda, propietaria del hotel, quien compartió la historia íntima del inmueble (anteriormente perteneciente a su madre) y destacó el esmero con el que se han preservado sus elementos arquitectónicos originales. Cada espacio, explicó, ha sido intervenido con respeto, cuidando tanto la estructura como los detalles decorativos que definen el carácter y la atmósfera del lugar.
Formar parte de Haciendas y Casonas de Jalisco (un selecto grupo conformado por apenas 43 hoteles en todo el estado) implica una afiliación activa a una red de propiedades que comparten valores claros: atención personalizada, identidad local y una oferta auténtica, alejada del turismo masivo.
Con este hito de Hacienda San Ángel, se reafirma que Puerto Vallarta es un destino capaz de ofrecer experiencias de hospedaje sofisticadas, donde la historia, el servicio excepcional y la elegancia conviven de manera natural, fortaleciendo su posicionamiento dentro del segmento de hospitalidad de lujo.



