Sobre el Malecón de Puerto Vallarta, donde el paisaje urbano se encuentra con el Pacífico mexicano, una escultura de bronce de casi nueve metros de altura invita a levantar la mirada y, quizá, a detenerse por un instante. Se trata de En Busca de la Razón, una de las obras más reconocibles del escultor y pintor mexicano Sergio Bustamante, inaugurada el 4 de julio del 2000.

Ubicado en la intersección del Malecón y la calle Corona, este conjunto escultórico está integrado por tres figuras humanas de factura surrealista. Sus singulares cabezas, que evocan almohadas o nubes, acentúan el carácter onírico de la composición. Una de las figuras permanece de pie, con los brazos abiertos, mientras las otras dos ascienden por una larga escalera de 6.80 metros de altura que apunta hacia el cielo. La figura más alta alcanza el último peldaño.

Más allá de su particular estética, En Busca de la Razón propone una reflexión sobre la condición humana. La escalera simboliza ese impulso de trascender los límites terrenales, cuestionar lo cotidiano y buscar respuestas o una verdad que se encuentra más allá de lo inmediato. Por esta razón, la obra también es conocida popularmente como la Escalera al Cielo.

La experiencia, además, no se limita a contemplar la pieza. Bustamante concibió este conjunto como una escultura interactiva: el público puede acercarse y relacionarse con la figura que permanece sobre el Malecón, así como subir por los peldaños de la escalera. Esta posibilidad de participación forma parte esencial de su presencia en el paseo, convirtiéndola en un punto de encuentro entre arte, espacio público y espectador.

Existe también una historia particular detrás de su llegada a Puerto Vallarta. Originalmente, Sergio Bustamante pensaba donar a la ciudad una escultura de un unicornio-pegaso. Sin embargo, estimulado por la popularidad de La Rotonda del Mar, en 1999 decidió cambiar la obra que obsequiaría por En Busca de la Razón.

Desde entonces, sus figuras continúan elevándose sobre el Malecón, como una invitación silenciosa a preguntarse qué hay más allá de lo conocido.